I. COLEGIO NACIONAL SANTA INES

La matrona Inés de Salas de López Villoso dona sus haciendas para la educación de los niños: Santa Catalina y Chorrillos.

La educación primaria fue dirigida por la Orden Dominicana.

En 1855, el Municipio de Yungay administra estas haciendas, fundando las Escuelas:

 

  • El Porvenir
    (varones)
  • Santa Inés (mujeres)

Después Santa Inés pasa a ser Escuela-taller con mas Secciones de Oficio.

El 14 de Set. De 1912, se convierte en Colegio Municipal de Segunda Enseñanza.

 

 

En Octubre, se dispone que sus bienes pasen a la conducción de una junta económica transitoria (integrada por docentes, padres de familia, autoridades y alumnos), terminando con esto la ingerencia del municipio.

Santa Catalina es trasferida al Ministerio de Guerra el 15 de Julio de 1949 (Gob. De Odria). En 1944 adquirió su último local que es comprando a la familia Isaac Villón.

El 31 de Mayo de 1970:

Desaparece su local juntamente con la ciudad.

Se restablece su funcionamiento de acuerdo al Acta Oficial del 21 de Julio de 1970 con asistencia de las autoridades de Yungay y del Ministerio de Educación.

Las clases empiezan el 22 de Julio con 110 alumnos, reinscritos de los Colegios:

Ccory Ocllo (mujeres)

Santa Inés (varones): con sus

Secciones diurna y Vespertina.

LA CIUDAD DE YUNGAY

Es fundada el 28 de Octubre de 1904.

Desaparece con el terremoto –alud del 31 de Mayo de 1970.

Es refundada el 29 de mayo de 1971

Los sobrevivientes se reubicaron en las faldas del Cerro Atma (el 1ro. de Junio de 1970)  a 1 Km. al norte de la antigua ciudad, aqui es donde se echan las bases de la ciudad actual.

La nueva ciudad pasa por dos etapas: la Etapa de la Emergencia de 1970-1973 y de la Rehabilitación y Reconstrucción de 1973 a la fecha con su actual desarrollo.

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VII. ACTA DE RESTABLECIMIENTO DEL COLEGIO NACIONAL MIXTO “SANTA INES” DE YUNGAY

Profesores, alumnos y Pueblo en general superando el Dolor y las Dificultades, deciden la Reapertura de su Colegio.

 

En el despacho del Subprefecto de la provincia de Yungay, ubicado en el campamento N° 1 del Lucmapampa, siendo la hora 5.25 pm. Se reunieron los señores: Ricardo Hurtado Orihuela, Subprefecto de la provincia; Saturnino Otárola, Subjefe Departamental de Educación, Dr. Marcos Peña Mendoza, Juez Instructor de la provincia; Dr. Francisco Fernández Ortiz, Asesor Jurídico de la Departamental de la Educación, Prof. Pelayo Aldave Tarazona, encargado de la dirección de la Gran unidad Escolar “Santa Inés”; profesor Erick Huerta Fernández, profesor Pedro Valdiviezo Rodriguez.

 

Acto seguido el señor Saturnino Otárola en nombre y representación del señor jefe Departamental de Educación Dr. Rimaneth Almonte Velásquez, puso en conocimiento de los presentes que por orden del director superior de Educación Crnl. Gaston Ibañez O´brian, interpretando el clamor unánime de los sobrevivientes de Yungay y haciendo eco al sentido histórico de las instituciones tutelares de los pueblos, que es pensamiento del gobierno revolucionario que rige los destinos del país, determino dejar sin efecto la resolución del comité de administración educativa de acción inmediata de la Provincia, por la cual se fusionaban tanto los planteles “Santa Inés” y Ccori Ocllo dentro del anexo de Indoamérica del distrito de Mancos. De consiguiente ordenó el restablecimiento del Colegio Santa Inés integrado con el Ccori Ocllo para convertirse en el Colegio Mixto “Santa Inés” de Yungay; bajo cuyo rubro se debe iniciar su labor educativa en forma inmediata en la zona determinada y provisionalmente hasta que las Autoridades de la Comisión de Rehabilitación y Reconstrucción de la zona afectada por el sismo de mayo pasado, inicie sus funciones próximamente, organismo que determinará con un criterio técnico el lugar donde debe constituirse el nuevo local de este Plantel.

 

Cual Ave Fénix. Luego del dolor, lágrimas, lodo; el espíritu del amor Patriótico, salen adelante con este Primer Desfile el 28 de Julio de 1970.

El Señor Director indicado se Solidarizó ampliamente con la determinación adoptada por la Autoridades Superiores del ramo; inmediatamente se acordó notificar a la Plana Docente, Administrativa y de Servicios, trasladarse de la ciudad de Mancos a este nuevo lugar, a fin de seguir cumpliendo sus funciones correspondientes y a partir del día miércoles 22 del presente mes.

 

Finalmente se acordó por unanimidad encargar la Dirección del Plantel al señor Pelayo Aldave Tarazona, quien en colaboración inmediata y patriótica del señor Sub-Prefecto de la provincia y demás autoridades prestará su decidido y completo apoyo en todos los aspectos que requiere su equipamiento material y las garantías sociales inherentes a la misión educativa que le toca cumplir en este Centro de Estudios dentro de un clima de armonía, mutuo respeto y comprensión.

Siendo las 6 p.m., se terminó de cerrar con esta reunión y de paso firmaron el presente.

 

Yungay 21 de julio de 1970

Ricardo Hurtado O.
Sub-Prefecto
Marcos Peña Mendoza
Juez Instructor de la Provincia
Saturnino Otárola C.
Sub-Jefe Depart. De Educ.
Pelayo Aldave Tarazona
Francisco Fernandez O.
Asesor Jurídico de la Jef. D.
Prof. Erick Huerta Fernandez
Prof. Pedro Valdivieso R.
Es copia fiel de la original
Teresa Mallqui de Britto
Secretaria

VI. INFORME ESTADISTICO DE LOS PROFESORES Y ALUMNOS SOBREVIVIENTES Y FALLECIDOS DE LA PROVINCIA DE YUNGAY

Señor Director de la Octava Región de Educación SD.

El magisterio sobreviviente de la desaparecida ciudad de Yungay se dirige a su respetable despacho para informarle lo siguiente:

1. Que a consecuencia del terremoto –alud del 31 de mayo pasado, ha quedado borrado del mapa nacional, de extremo a extremo la turística y floreciente ciudad de Yungay, la cual fue capital del mismo nombre, tan apreciada por visitantes nacionales y extranjeros.

2. Que en esta ciudad funcionaba la supervisión provincial de educación, los colegios: uno de varones con la categoría y nombre de G.U.E. Santa Inés, y el otro de mujeres con el nombre de “Ccory Ocllo”; un centro artesanal y más de 18 escuelas primarias.

Por efecto del cataclismo según el censo realizado por la comisión encargada, arrojó el siguiente resúmen estadístico:

I.      NIVEL SECUNDARIO

1. GRAN UNIDAD ESCOLAR SANTA INES:

  • Profesores vivos                   8
  • Profesores muertos           14
  • Personal administrativo vivos   4
  • Personal administrativo muertos   6
  • TOTAL DE VIVOS               12
  • TOTAL DE MUERTOS        20

2. COLEGIO NACIONAL DE MUJERES “CCORY OCLLO”

  • Profesores vivos            5
  • Profesores muertos      6
  • Personal administrativo  vivos   2
  • Personal administrativo  muertos  1
  • TOTAL DE VIVOS           7
  • TOTAL DE MUERTOS    7

II.    NIVEL PRIMARIO:

a) Profesores vivos              8

TOTAL: 42 PERSONAS

b) Profesores muertos          14

TOTAL: 84 PERSONAS

III.  ALUMNOS SOBREVIVIENTES:

1. Nivel Secundario:

a. G.U.E. “Santa Inés”

Sección Diurna 68 alumnos

b. G.U.E. “Santa Inés”

Sección vespertina 46 alumnos

c. Colegio Nacional de Mujeres

“Ccory Ocllo”   70 alumnas

TOTAL: 184 ALUMNOS

2. Nivel Primario:

Resultado General: 210 alumnos vivos

3. Que al ser arrasada esta ciudad, no ha quedado absolutamente ninguna huella de los locales escolares ni el material didáctico, pues todo el espacio que era ocupado por la población se ha transformado en un verdadero cauce aluviónico con una capa de lodo de 10 metros de alto y sobre el cual emergen peñas inmensas y pequeñas.

En cuanto se refiere a los alumnos sobrevivientes están emigrando a otros lugares, bien llevados por sus propios familiares para que continúen sus estudios, o bien como huérfanos son trasladados a las ciudades donde se les ofrezca la protección necesaria. Esta circunstancia determina de hecho que la labor docente tiende a desaparecer en la zona, surgiendo por tanto el problema de inestabilidad de los profesores sobrevivientes que nos encontramos sin la fijación y la seguridad de proseguir con nuestro trabajo; lo cual no ocurre con los colegas de otros lugares devastados, quienes tienen la posibilidades de reintegrarse a lo largo y/o plazo a sus centros de enseñanza en cuanto las medidas de la rehabilitación permita el resurgimiento de las poblaciones.

4. Que los pobladores sobrevivientes se encuentran sin un lugar seguro ya que existen dos campamentos separados y aislados por los trechos aluviónicos de Ranrahirca y de Yungay, cuya vinculación del uno con el otro se hace surcando 2 kms, por la parte de Ranrahirca y de 1 a ½ kms. por la de Yungay. El primer campamento se ubica en las faldas del cerro Huantucán y a orillas del río Ancash por el norte; el segundo en medio de los cauces aluviónicos y sujeto a constantes peligros. Esta situación va creando dificultades en la distribución de los víveres y de las medicinas que quedan almacenadas en Ranrahirca.

El agua que se bebe es completamente sucia y mezclada de abundante barro.

5. Que por las insoportables incomodidades que se experimentan diariamente, sumándose a esto la escasez de alimentos, medicinas y de abrigo necesario, muchos pobladores y entre los que se hallan los mismos profesores, al haber quedado sin medios económicos y demás pertenencias materiales, van saliendo hacia la costa en busca de la protección familiar.

Esto ha dado origen a que los campamentos ya no son ocupados por los verdaderos sobrevivientes de la ciudad de Yungay sino por gente que proceden de la zona rural.

Por esta razón, los yungaínos sobreviviente que quedan, esperan de inmediato la orientación del Gobierno para establecerse juntamente con los evacuados en un lugar más seguro que les brinde tranquilidad de seguir existiendo.

6. Que a nuestro entender la causa primordial de la evacuación masiva se debe al latente peligro que ofrecen los nevados del Huandoy y del Huascarán que se encuentran afectados por enormes grietas; más la Laguna de Llanguanuco que ha quedado represada por la caída de inmensas moles de hielo, lo cual ha obligado a las autoridades a tomar medidas de Emergencia mediante el desagüe progresivo por un tiempo ilimitado.

Está latente el peligro de la naturaleza y nos viene acechando todos los días, observándose caso de personas nerviosas (entre ellos profesores) que están al borde de la locura.

7. Que existen más de 40 alumnos huérfanos que están atravesando el mayor desamparo, produciéndose entre ellos traumas psicológicos severos y degradaciones morales, lo cual obliga a tomarse medidas de asistencia prioritaria.

POR TODO LO EXPUESTO:

Los profesores sobrevivientes representados por la Comisión que ante Ud. Se apersona, pedimos:

a. Que su despacho interceda ante el Gobierno para el nombramiento de una Comisión Adhoc que se encargue de estudiar exclusivamente el caso de Yungay para atender la evacuación de los sobrevivientes a un lugar que proporcione las seguridades de vida y la tranquilidad necesaria. Nosotros sugerimos que esta evacuación se realice a un lugar adyacente a Trujillo o Lima, tal como lo hemos manifestado en nuestro primer memorial.

b. Que los profesores secundarios y primarios se les reubique entre los dos lugares indicados. Es del sentir de la mayoría salir colectivamente y establecernos dentro de una nueva urbanización que permita conservar el nombre de la desaparecida Yungay, porque todos hemos vivido la dolorosa tragedia y que nos ha afectado agudamente en nuestro caracteres y personalidades.

c. Si se pretendiera hacer funcionar las escuelas y los colegios en un lugar próximo a la zona afectada, suplicamos se sirva eximirnos de seguir prestando nuestro servicios docentes en dicha zona por los motivos aludidos.

d. Que a los profesores sobrevivientes se nos brinde una ayuda inmediata y eficaz en víveres, medicinas y abrigo, por que nos encontramos privados de todas nuestras pertenencias.

e. Que su despacho nos facilite los trámites para obtener nuestros documentos principales como: título pedagógico, carnet familiar, carnet del seguro social, libretas militares, electoral y tributaria, de este modo, nos reidentificamos como docentes acreedores a todos los derechos que nos asisten.

Yungay, Junio de 1970

Pelayo Aldave T.

Coordinador de la Comisión

V. DISCURSO EN HOMENAJE AL 84 ANIVERSARIO DEL C.N.S.I.

Tengo la honrosa satisfacción de reunirme con ustedes, en esta concentración pública a fin de expresar mi reconocido homenaje al 84 aniversario de la creación del Colegio Nacional S.I. Pese a que desde 1973, el tiempo y la distancia me separaron del quehacer educativo santainesino por el imperativo de mis actuales actividades, sin embargo mi afecto personal estuvo vinculado con las aspiraciones del pueblo Yungaíno y especialmente con las del colegio.

El llamado que se me haga desde cualquier circunstancia será para mí un mandato, porque mi existir está ligado al pasado, al presente y al futuro del destino del pueblo yungaino hacia su integración al desarrollo de la vida nacional.

Al iniciar mi trabajo docente por abril-64, quedé absorbido de la belleza incomparable del paisaje yungaíno: de sus sauces y olorosos frutales, de sus molles, de sus eucaliptos, de sus nogales; del portentoso Huascarán; de los vestidos a colores de sus campesinos desfilando por las empedradas calles de la ciudad, de la magnificencia de su Iglesia, de las ruínas del Huansacay asiento legendario del cementerio. Donde Pachacútec venció a los Huaylas, Bolívar pasó con sus tropas a Junín, Santa Cruz es vencido por los Restauradores en el Cerro Pan de Azúcar. Donde en sus alturas del Llanganuco hay una conmovedora leyenda de Doña María Josefa en cuyo camino el peregrino enciende sus velas para un buen viaje.

Admiré las obras de arte en los cuadros de José Castillo y Max León, las composiciones musicales de Olivera Cortéz, Víctor Cordero, Amadeo Molina, Antero Ángeles; Las prosas literarias de Víctor Phillips o sus poetas líricos Isaac Osorio, Eduardo Osorio exaltando las cumbres níveas del Huascarán. De su renombrado científico Ignacio Amadeo Ramos.

Estando en Yungay valoré a su gente de gran fuerza moral y emprendedora, a la inquietud e idealismo de sus jóvenes, a la belleza y gracia de sus mujeres. Yungay marchaba hacia su progreso con orgullo y afán de gloria, donde Dios le dió el aspecto pintoresco de su geografía, sirviendo de inspiración y fuerza al trabajo, a las pinceladas del artista, al arrojo del explorador, a la meditación del anacoreta.

SANTA INES COMO CENTRO DE TRABAJO

Y ahora que conmemoramos un aniversario más de nuestro Colegio, donde aprendí las primeras experiencias de mi labor docente,  late el recuerdo de mis andanzas en los patios y salones de su vieja e hidalga casona.

Hablar de su Historia al igual como de Yungay, hay abundantes datos que ojalá se siga conservando en los archivos o legajos de algunos yungínos.

Pues, los orígenes de S.I. se remontan al S. XVII cuando la señora Inés de Salas de López Villoso deja en testamento la donación de las haciendas “Santa Catalina” y “Chorrillos” para ayudar a la educación de los niños de este lugar (30 de Nov. 1614). Al principio la educación primaria se dio para los niños de ambos sexos conducido por los padres dominicos, al retirarse esta orden religiosa, las haciendas pasaron a ser administradas por el Rector del Colegio Santo Tomás.

En 1855 el municipio de Yungay asume el control de estas haciendas y con sus recursos funda dos escuelas “El Porvenir” para varones y “Santa Inés “para mujeres. El 28 de Agosto de 1907 “Santa Inés” funciona como Escuela de 2do grado con sección de oficios. El 14 de setiembre de 1912 se convierte en colegio municipal de 2da enseñanza. Lamentablemente, en el gobierno del general Odría la hacienda “S. Catalina” es transferida al Ministerio de Guerra, sirviendo sus terrenos para la crianza  de caballos (15 de Julio de 1949), de este modo los nobles fines de la matrona Inés quedaron truncados.

CARACTERISTICAS DEL LOCAL QUE CONOCI

Fue en 1944 que el Estado adquirió para S.I. como local, la casona de la familia del Señor Isaac Villón, cuya infraestructura era de la más completa satisfacción, favoreciendo bastante a la mejor enseñanza-aprendizaje de los alumnos. Sus ambientes propiciaban un eficiente trabajo administrativo y docente. Cabe resaltarse entre sus características:

1. Una valiosa Biblioteca que fue dirigida con acierto por el Señor Eduardo Vergara Alba, donada por la familia  del Dr. Ignacio Amadeo Ramos con 897 obras, 2085 revistas y folletos, a gestiones del Director  Olivera Cortez en 1948.

2. Su Campo deportivo bien equipado e iluminado en 1948.

3. A iniciativa de los Clubs de estudiantes  se hicieron: Un mapa mural del Perú Físico en alto relieve, la gruta de la Virgen de Lourdes, los Tableros de los Periódicos murales, las Insignias Murales que embellecían el campo deportivo.

4. Tenía los Departamentos de: Enfermería y Cruz Roja con sus instrumentos quirúrgicos, de Psicopedagogía, de Tutoría, de Disciplina y Normas Educativas.

5. El control de la conducta y del comportamiento de los  alumnos fuera del plantel estaba a cargo de la Policía Escolar.

6. Funcionaba la sección vespertina para adultos, creada en marzo de 1960, por gestiones del Director Ángel, Macciotta Cacho, quien a su vez amplió el local con más aulas.

7. En 1962 le tocó conmemorar sus Bodas de Oro al Colegio (50 años) estando de Director el profesor Fabio Solís Soria, en cuya actuación principal el Municipio, entregó un magnífico cuadro y medalla de oro como reconocimiento al Plantel.

Recibió la donación de una Enciclopedia Ilustrada con 93 volúmenes a través del Presidente de los ex.santainesinos, Igro. Pedro Ángeles.

Además el Director Solís consigue la donación de un terreno de 7,101m2 en el pasaje de Acobamba por el filántropo Sr. Prisciliano Ángeles, lo que sirvió de motivo para gestionar la construcción de la futura G.U.E., Recibiendo del M.E. implementos avanzados en Física y Química.

  1. El 5 de Julio de 1967 por R.S. N° 577, nuestro colegio es elevado a la categoría de G.U.E. para recibir en sus aulas más de 2,000 alumnos, por gestiones del Director Fco. Fernández Ortíz.

LA CATASTROFE

Un día antes del terremoto-alud del 31 de Mayo-70 eran profesores del plantel: Carlos Huamán Huerta, Antero  Ángeles, Julio Vásquez, Elcira Murillo, Mauro Ampuero, Ángel Vásquez, Heríber Olivera, Ricardo Mejía, Padre Flavio Gómez Rondan, Manuel Beteta, Fausto Mejía, Ignacio Castillo, Teolinda Loza, Eulalia Ángeles, Juan Giraldo, Hugo Maguiña, Juan Arteaga, Pelayo Aldave, Pedro Valdivieso, Próspero Gomero Mejía, Orlando Figueroa, William Legoas, Clemencia Chávez. Su Director Fco. Fernández  O, quien se encontraba en Huaráz.

Fue el 31 de Mayo-70, a eso de las 3.25 de la tarde, la naturaleza enfurecida con su energía cósmica, destruyó en pocos segundos todo lo que la historia de Yungay había realizado en tantos años, transformándose en masa de lodo toda la ciudad. Pese a esto, algunos sobrevivimos por donde no nos alcanzo el alud: Aura, Cementerio, Huiscurcoto, cochahuaín, las alturas del cerro Atma. Al día siguiente nos concentramos en las alturas del cerro Cruz Punta, a 1km al norte del antiguo Yungay sobre el valle agrícola Pashullpampa. Allí comprendimos los efectos de la catástrofe: muchos niños huérfanos, madres viudas con sus hijos desamparados, nos habíamos salvado sin más pertenencias que solo el vestido, muchos heridos graves, muchos muertos, había hambre y sed. La tierra siguió temblando varias veces. En esos momentos predominó un solo principio “Lo poco que se conseguía se compartía con el último hermano”; la sobrevivencia nos obligó a poner en práctica toda clase de iniciativas, a fin de aprovechar los únicos recursos que la naturaleza nos ofrecía y gracias a las manos solidarías de los hermanos campesinos.

Nos salvamos: Pelayo Aldave, Pedro Valdivieso, Juan Arteaga, Hugo Maguiña, Clemencia Chávez, Ricardo Mejía, Alina Rios, Pedro Domínguez, Horacio Ortega; del colegio “Ccory Ocllo”Rafael Montañez, Lucy Figueroa, Elcira de Murillo y otros.

El que os habla asumió las tareas inmediatas de la emergencia y luego de la Rehabilitación y Reconstrucción.

 

EN LOS INICIOS DE LA EMERGENCIA

Integramos un Comité Magisterial con los profesores: Nehemías Vergara, Consuelo Olivera, Hugo Maguiña, Augusto Cordero Méndez, para realizar el informe estadístico de los efectos de la catástrofe en el sector Educación, el cual fue entregado a la Dirección de la 8va. Región de Educación-Trujillo.

Al instalarse el Comité Administrativo de la Educación en Tingua, dispuso que S.I. funcione en el local “Indoamerica” de Mancos con los profesores sobrevivientes. Pero los yungaínos  afectados, solicitamos que se restablezca el colegio en Pasullpampa, lo que permitió para que el Vice-Ministro de Educación Coronel Gastón Ibañez  O´ Brein ordenase continuar  funcionando en este mismo lugar.

Según el Acta del 21 de Julio de 1970 que se suscribe en la oficina-carpa del Sr. Subprefecto Ricardo Hurtado Orihuela, se establece:

1. Dejar sin efecto la Resolución de este Comité, disponiendo el fusionamiento de los colegios “S.I” y “Ccory Ocllo” para convertirse en solo el Colegio “S.I”, luego reiniciar  de inmediato el servicio educativo hasta su ubicación  definitiva.

2. Notificar a la plana docente, y de servicios, trasladándose de Mancos a su nuevo lugar. Señalándose como inicio de clases a partir del 22 de Julio de 1970.

3. Encargar la Dirección al profesor Pelayo Aldave Tarazona, para recibir el apoyo del señor sub-Prefecto y demás autoridades. Suscriben el Acta: Ricardo Hurtado O. Sub-Prefecto, saturdino Otárola en representación del Jefe departamental de Educación-84(Ancash), el Dr. Marcos Peña Mendoza, Juez instructor de la Provincia, los profesores Fco. Fernández O. Director Titular destacado a la Departamental de Huaraz, Pelayo Aldave, Pedro Valdivieso, Erick Huerta.

Las clases se reinician con 110 alumnos. En  faena comunal campesina y con el trabajo de estos alumnos se construyeron cinco ramadas provisionales de carrizos para los salones y luego son reemplazadas con las maderas y calaminas viejas del destruido stadium; se recuperó el mobiliario deteriorado de los C.E. de los alrededores.

La Dirección del Colegio funcionó desde una carpa de mi uso personal, restituyendo la organización administrativa y pedagógica; planificando, coordinando el trabajo del personal con el horario de mañana y tarde. Sus profesores fueron: el que continua Pedro Valdivieso; trasladados de otros lugares: Diómedes Jiménez, Demetrio Baltodano, Camilo Rodríguez, Jorge Díaz Bustos, Carmen Gadea, el Padre Rodolfo Chenoll Boix, César Muñoz, Marrou Gambini, Gladys Alegre; colaboran del mismo lugar Teresa Mallqui, Nelly Ramírez, Lamberto Guzmán, Delia Ángeles, Carlos Villón, Horacio Ortega, Fabio Durán, Pedro Gómez, Teresa Cachay, Lamberto Guzmán. Mis reconocimientos a Melchor Horacio O. quien tuvo a su cargo la Biblioteca Provisional, a Norberto Melgarejo Tamaríz, encargado del Departamento de Normas Educativas quien coordinó hasta la culminación de la construcción del campo Deportivo de Basket-ball, al Profesor Nehemías Vergara que gracias a su esfuerzo implementó la banda de músicos en un 80%, a Don Ambrocio Tamariz dotándole de las primeras carpetas, a la Señora Angélica Harada por ser de las primeras en brindar su aporte solidario, al Padre Chenoll organizador del “Club Hogar Yungay “ayudando a los alumnos huérfanos desamparados, a la Señora Nélida Phillips de Gonzáles por sus valiosas, luego de sus donaciones de libros.

En esta situación permanecí en la nueva ciudad de Yungay hasta el año de 1974, como Director Encargado con 24 horas de clases en 1970, luego de 1971 al 73 con 12 horas, habiendo sido asignado a la Dirección del C. Base del NEC 09 en el proceso de adecuación del plantel en 1973.

Simultáneamente al asumir esta responsabilidad con S.I. mi condición de Concejal sobreviviente me permitió ejercer la Alcaldía Interina de la Provincia a disposición del Of.61 de fecha 19 de agosto de 1970 de la Sub-Prefectura cargo que ejerzo hasta diciembre – 70 actuando en acciones de resurgimiento del Municipio desde una carpita, sin tener los recursos elementales. Labor difícil de la Emergencia, en la que se tuvo que promover los servicios básicos de la ayuda social y de los diversos aspectos administrativos en estrecha relación con CRIRZA-ZONAL 06.

Mi gratitud y reconocimiento al:

– Ingeniero  Juan Cabezas por su intensa dedicación al tendido provisional de los tubos de agua potable, la restitución de los canales de Pallcarma e Ihuallón.

– Al Guardia civil Pedro Armas y al Dr. Rolando Romero, por sus acciones de movilización campesina en obras de bien común.

– El apoyo de los Yungaínos residentes en Lima.

– A la Solidaridad de la Iglesia al proporcionarnos enseres básicos, de los tubos de agua potable.

– A la delegación juvenil Médica Rusa con su atención medica a la población.

– A los Ingenieros Técnicos Suecos por la entrega de un grupo electrógeno.

– Al Bco de Crédito por la donación de un módulo para la Posta Médica.

– A la Cruz Roja Peruana por sus módulos de triplay que remplazaron a las carpas.

– Al Ex –Subprefecto señor Ricardo Hurtado O. Por su respaldo en la ejecución de obras comunales.

– Al gobierno de la Fuerza Armada por su aporte con el funcionamiento de CRIRZA – zona 6 con Sede en caraz.

Por consiguiente: las experiencias trágicas de nuestro pueblo ya han pasado, aunque su recuerdo nos emocione, seamos optimistas para hacer grande el mañana porque el tiempo lo irá cambiando todo. La destrucción quedó atrás. Ahora vivimos un nuevo hombre y pueblo. Hay la necesidad de resurgir la nueva ciudad con rostro nuevo con el aporte de los actuales residentes y de los Yungainos reubicados en otros lugares. Pido al pueblo que se una en todos sus planes y proyectos en honor al recuerdo imperecedero de los que se fueron, tomando plena conciencia de la realidad actual de Yungay.

Pido a la señora Directora Deisy Mori, a su personal docente administrativo y de servicios, a su alumnado, compenetrarse en la acción de sus objetivos con toda la grandeza que caracterizó al S.I. de ayer. Estoy seguro que lo harán poniendo tan solo el espíritu místico y superación que fue el digno honor de todo buen santainesino. Pido a los ex alumnos de las diferentes promociones reunirse y apoyar la solución de los múltiples problemas que tiene S.I., así como a todos los señores Autoridades, Instituciones, Organizaciones laborales.

Invoco a los alumnos estudiar bastante, ser cada vez mejores para que al egresar de sus aulas estén aptos para continuar sus estudios de la carrera profesional o estén capacitados en las diferentes ocupaciones laborales, a fin de ingresar en la nueva corriente económica del país que exige calidad de producción y de servicios, competencia en la oferta y demanda del mercado, expansión de inversiones.

S.I. debe ser un grito de redención y de pujanza, debe ser la voz vibrante de nuestras inquietudes, orientadora del destino histórico de Yungay.  S.I. Debe ser el receptáculo de todos los problemas y promotora del bienestar comunal, así como lo fue durante la Emergencia, con el precio de la acción, constancia y del sacrificio.

AGRADECIMIENTOS

No quisiera terminar estas mis palabras sin antes manifestar mis agradecimientos a la PROMOCION “RENACIMIENTO 1970” por haberme invitado a participar en estos momentos con ustedes, muy en especial a la ex-alumna señora Dina Carrasco quien con su espíritu de identificación con el colegio S.I. va cumpliendo con las tareas dejadas por la promoción de Ex alumnos de 1969 que también lo hizo en estas fiestas Aniversarias del año pasado. Mis felicitaciones a la promoción “RENACIMIENTO” por haber logrado editar su Revista “Santa Inés” que constituye la continuidad de las Revistas anteriores a la catástrofe. Esta promoción simboliza el resurgimiento de S.I. marcando hitos en la historia del nuevo Yungay.

Mis saludos y agradecimientos a los señores autoridades: Mauro Dueñas Alegre Alcalde del Consejo Provincial; Huber Palomino Uría sub prefecto de la Provincia; Pedro Mejía Huerta Director Encargado del colegio S.I. en 1994 y a todas las instituciones, organizaciones y amigos; quienes me brindaron su apoyo en mis gestiones para la obtención de las Palmas Magisteriales.

No me cansaré de repetir los versos más reflexivos y optimistas del poeta Enrique Solari Shayne anotadas anteriormente, sentirlos con mucha energía, esperanza en el recuerdo de esta Gran Ciudad.

Yungay, 13 de Set. de 1995

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Pelayo Aldave Tarazona

IV. DISCURSO PRONUNCIADO POR EL PROFESOR PELAYO ALDAVE EN EL CONCEJO MUNICIPAL DE LA CIUDAD DE YUNGAY CON MOTIVO DEL PRIMER ANIVERSARIO DE LA TRAGEDIA DEL 31 DE MAYO-70

Hermanos yungaínos:

Estando hoy en vísperas del 31 de Mayo, nos hemos congregado aquí para recordar y rendir homenaje a los caídos del trágico cataclismo que sepultó a nuestra añorada ciudad de Yungay. Fue un fenómeno natural de vastos alcances que casi destruyó totalmente la vida de tantos pobladores del Departamento de Ancash, cuya trascendencia para Yungay es y será una fecha de consternación dolorosa, de sufrimiento hasta las lágrimas y necesariamente de honda meditación en la toma de decisiones con nuestra responsabilidad de asumir el papel de la Rehabilitación y de la Reconstrucción propia.

Es precisamente, mediante esta demostración de fraternidad humana que conjuga la unidad de sentimientos, nos encaminamos a valorar la existencia que les diera, cimiento de vuestras raíces familiares más lejanas, morada donde vuestros padres recibieron el sustento espiritual de la Patria, tierra pródiga de hechos históricos que enorgullecen al Perú. Allí donde pasaron los hombres ensalzando con su inspiración poética la magnificencia del Huascarán, montaña de admirable aprecio por nacionales y extranjeros y que fuera divulgada con admiración por el inquieto César Oré a todas las oficinas de turismo del mundo. Cada habitante poseía una permanente actividad a fin de ver realizado sus ideales, ora trabajando en las tierras productivas, ora manejando las herramientas de hábiles artesanos en las horas descansadas del tiempo, ora demostrando el cumplimiento del deber profesional con devoción y sacrificio por el bien de la Patria chica.

Bien se puede decir que toda esta actitud colectiva era infundida por un sentido ascendente de prosperidad, debido quizá a los reflejos radiantes de los elevados picachos del Huascarán, tal como otros pueblos se contagian de las influencias telúricas de su medio, en la tipificación histórica de su devenir.

No en vano, nos tocaría recordar a los muchos hombres que florecieron por sus cualidades y por sus espíritus bien cultivados, aportando positivamente en el desarrollo del país; aquellos que no pueden pasar desapercibidos al haber sucumbido con el golpe brutal de la naturaleza, son dignos de mencionarlos: A un Leoncio Guzmán quien supo demostrar su afán de investigador y de acertada curación de las enfermedades, murió justamente cuando trataba de salvar la vida de sus semejantes en la Sala de Operaciones del Hospital; a un Luis Losza, a un Amador Molina, quiénes inculcados probablemente de sus inspiraciones artísticas musicales preparaban las notas más sutiles del alma andino; al Reverendo Padre Flavio Gómez R. compenetrado de su mística cristiana y fortalecido de haber celebrado su misa dominical, murió como dicen apaciguando en Cristo y en la veneración a la Virgen del Rosario; a los muchos seres humanos que aterrorizados se arremolinaron en torno suyo pidiendo el perdón de Dios. A nuestros queridos profesores del Colegio “Santa Inés” y de las Escuelas, entre ellos Carlos Huamán, Mauro Ampuero, Antero Ángeles, Próspero Gomero Mejía, Rolando Romero, Norma Alegre, Orlando Figueroa, Ángel Vasquez, William Legoas, Juan Giraldo y así otro muchos más; todos ellos fueron los maestros dedicados a formar los espíritus de los educandos, entre los cuales unos yacen en la eternidad y otros que salvados por estar en centros educativos de otros lugares, hoy los recuerdan con nostalgia y agradecen muy reconocidos sus buenas enseñanzas.

Fue un domingo como cualquiera que pasamos en el trascurrir cotidiano, a eso de las 3.25 pm., en que la naturaleza se dislocó con el furor de su energía cósmica y más la extensión terráquea ubicada en esta zona de Ancash, se convirtió en segundos bajo una faz caótica y sangrante. En ella la ciudad en medio de los rayos solares del atardecer, llegaba a exterminarse por los efectos de un terremoto que transformó en escombros lo que el hombre había construido en tantos siglos, aún este movimiento había sacudido las níveas y agrietadas cumbres del Huascarán, cuyo desprendimiento se precipitó con una desproporcionada masa de lodo palos, peñas, desparramando su huella mortal. Y hubo de llegar fácilmente a Yungay, la que penaba en su desesperación; el derecho a la vida lo defendieron sus habitantes luchando de mil maneras contra el criminal peligro, sin embargo la impotencia humana no nos ayudó a salir airosos en la totalidad: ruidos infernales, una inmensa y tupida polvareda, gritos de auxilio, carreras sin rumbo, mujeres extenuadas y a veces desmayadas, niños llorosos buscando a sus padres, postes caídos, paredes aplastando a muchos hombres con vida, movimientos a modo de péndulo, mujeres, niños y ancianos agarrados entre sí clamando al cielo con las oraciones divinas; en fin mucho habría que describirse si quisiéramos introspeccionar lo experimentado dolorosamente. Pero la muerte no alcanzó a todos, unos cuantos sobrevivientes escaparon hacia los lugares donde no les ataco el lodo envolvente. Se ubicaron en el lugar de Aura por el sur; en el Cementerio aquellos pocos que pudieron mantener el equilibrio y las influencias perfectas del instinto; en Huiscurcoto, en Cechahuaín; los restantes que habían dominado las alturas del elevado cerro Atma.

Tiempo después, la mayoría de ellos se cobijaron bajo las defensivas pendientes de Cruz Punta. Y seguidamente la bandera de la Patria flameaba señalando el acampamiento en Pashullpampa. Ya en pleno día del 1ro. de Junio-70, nos pudimos dar cuenta de las nefastas consecuencias del cataclismo del 31 de Mayo: varios niños huérfanos que reclamaban a sus padres; madres viudas con sus hijos que se quejaban de su desamparo; todos si habían podido salvarse sin más pertenencia que el vestido que les cubría; la hambruna y la sed azotaba sin cesar a pequeños y grandes; los heridos se doblaban de dolor sin más consuelo que la esperanza de recibir la ayuda de otros hermanos pueblos que quizá ya sabían sobre lo sucedido. La tierra seguía temblando y los sobrevivientes adoptamos la resignación a todo lo que podría después sobrevenir.

En verdad, ese puñado de gentes semejaban a hombres expulsados de la civilización, ansiosos de satisfacer el abrigo y la alimentación, pero en medio de ello, predominó un solo principio: “Lo poco que se obtenía era para compartir con el último hermano”, bello cuadro de fraternidad y de solidaridad en los momentos aciagos. Las diferencias sociales o las alcurnias familiares no tuvieron razón de ser, lo único que se sentía era servir a otros para ser servidos y estar juntos para afrontar cualquier otra eventualidad inesperada. De este modo, la ley de la supervivencia humana, nos obligó a poner en práctica toda clase de iniciativas para aprovecharse en lo mínimo lo poco de los recursos naturales que quedaban en esta parte. Se construyeron ramadas, brigadas de voluntarios se dedicaron a buscar pertrechos y a cuidar higiénicamente la principal sequia que se tenía.

Pronto, nuestro aislamiento quedó notablemente mejorada por la presencia inmediata de los campesinos, quienes concentrándose desde los alrededores nos hicieron participar los últimos productos de sus cosechas y muy especialmente identificados con nuestra desgracia, velaban noches enteras con su decidida compañía. Por eso, gracias a ellos hubo una especie de despertar a la vida y con sus aportes de mano de obra nos fortalecieron dándonos valor y esperanza para vencer a la dura naturaleza en la rehabilitación de nuestro pueblo, aquí mismo.

Fue así cómo nos iniciamos en la etapa de la EMERGENCIA, cuyas características posteriores tienen una singularidad a diferencia de los otros pueblos afectados:

1. La miseria reinante entre los sobrevivientes, las primeras viviendas fueron simples ramadas hechas de eucaliptos y carrizos, levantadas a lo largo y ancho de la pista en la forma más improvisada. Después llegaron una cierta cantidad de carpas que no alcanzó para todos.

2. Las actividades económicas se reiniciaron por los negocios más pequeños, destacándose la venta de comidas. Es así los sobrevivientes fijaron su atención al mercado como fuente única de trabajo; pero ello no se generalizó.

3. Se restableció el funcionamiento de la Sub-Prefectura, del Concejo Municipal, del Juzgado de Instrucción del Centro de Salud y de una Posta Médica. Instituciones que carecieron de los elementales instrumentos de trabajo y de presupuesto. Sólo las iniciativas propias y la responsabilidad de cada funcionario permitió el desenvolvimiento administrativo normal en bien del renacimiento de la vida local.

4. La acción efectiva de los campesinos, quiénes pese a ser damnificados también por los efectos del terremoto, ayudaron como nunca en la ejecución de obras comunales con carácter provisional y programadas por las autoridades. Los campesinos impulsados por el único ideal de “Levantar tan pronto la nueva ciudad sobre esta tierra demostraron sacrificio, seriedad, disciplina y fuerza humana incansable, a ellos se les debe:

a) La construcción del canal de agua potable y que ahora está sirviendo para el consumo. Fue una obra construida a ganar el tiempo, porque el agua de la sequia que se usaba parecía ser el causante de posibles brotes de enfermedades bacterianas.

b) La irrigación de Pallcarma y los inicios de Ihuallón, ya que en las diferentes chacras de los contornos al foco aluviónico a Yungay ofrecía un paisaje casi desolador. Los escasos productos que maduraban iban secándose de por sí.

c) La construcción de cimientos para los módulos del Colegio “Santa Inés”; de pozos para basurales, etc.

5. La participación oportuna de inquietos yungaínos que junto al campesinado o al lado de las autoridades aportaron su inteligencia y acción, entre ellos están: el Ingeniero Juan Cabezas, el Guardia Pedro Armas, y otros que son dignos de citarse.

6. El Aporte Material de Delegaciones e Instituciones extranjeras: “La Solidaridad de la Iglesia” cuya ayuda fue la más oportuna y completa para los sobrevivientes de la ciudad, habiéndose utilizado los tubos de plástico que nos envió para canalizar el agua potable “Una Delegación Juvenil Médica Rusa” la que acampando, en este lugar bajo incomodas carpas y sabiendo sobrellevar nuestras costumbres nos proporcionaron asistencia médica y medicinas, salvando a muchos enfermos que estaban al borde de la muerte; la despedida a ellos se hizo con muestras de admiración y aprecio por su elevado espíritu social.
Una “Delegación de Ingenieros y Técnicos Suecos” se interesaron por dotarnos de iluminación, para lo cual nos proporcionaron un grupo electrógeno, haciendo a su vez las instalaciones de los postes con la colaboración del SEN. De tal manera, casi en las vísperas de la Navidad del Niño, dejamos de estar en tinieblas.

Entre los organismos de tipo nacional, merecen resaltarse por su asistencia: “Apoyo Alimentario de Pati”, gracias a la distribución permanente de víveres estimuló especialmente al campesinado en la realización de tareas de promoción comunal. Al Banco de Crédito del Perú que mandó armar con técnicos italianos la actual Posta Médica. A la Cruz Roja Peruana que en coordinación con el Ministerio de Vivienda nos han brindado los módulos que se ocupan y que de alguna forma van albergando a los vecinos de este Campamento.

En cuanto se estableció CRIRZA.- Zona 6 con su sede en Caraz, viene haciendo estudios de planificación pero realmente en esta etapa de la Emergencia sus resultados no han trascendido.

7. El restablecimiento del Colegio Nacional “Santa Inés” a fin de proseguir con su misión educativa. Sin poseer ni siquiera los materiales de construcción para el local, con los esfuerzos sacrificados de profesores y alumnos y la ayuda de las autoridades, volvió a servir, primero en simples ramadas y después en módulos de calaminas. A los yungaínos residentes en Chimbote, a la señora Angélica Harada, a la Campaña Estudiantil del Colegio “Nuestra Señora de Guadalupe” de Lima, a la señora Nélida Fhillpps de González, al señor Antonio Melgarejo, se les debe la adquisición del material didáctico indispensable en libros, mapas carpetas, etc.

Mediante el análisis ligero de las características de la situación de Emergencia, rápidamente podemos intuir, en que fue la misma población que supo aprovechar sus recursos humanos y naturales. Yungay, tiene un pueblo que resurge y cuyo mérito principal está en haber construido lo indispensable, dando un ejemplo de valor y de fé, de actitud colectiva excepcional frente a la misión de Reconstrucción y Rehabilitación del Supremo Gobierno.

Ahora que nos encontramos frente a la nueva etapa urge de inmediato la iniciación de las obras definitivas de la Reconstrucción. Nuestro mayor deseo es que surjan de una vez los frutos de los estudios de la planificación técnica. A esta localidad han llegado técnicos con propósitos de investigación, más los rumores tergiversan la verdad,  y se crea un ambiente de desorientación y de duda, los cuales generan la inestabilidad de decisiones, de planes y de proyectos, de incomodidad entre los habitantes que requieren de servicios y obras que ofrezcan un modo de vida más humano; del funcionamiento de todas las Instituciones deportivas y culturales que tenía la ciudad, los que por disposiciones legales corren el riesgo de perderlas. En fin, ahora que sabemos de la reubicación de Yungay, hay que tener en cuenta que junto a los proyectos de construcción urbanística, de saneamiento y de la ejecución de las obras de infraestructura, que se haga realidad el envío de las cien casas rusas, de los materiales holandeses para el local del Colegio “Santa Inés” ofrecidos oficialmente desde los respectivos países.

Es de necesidad el restablecimiento del Juzgado de Instrucción, ya que vienen funcionando otras Instituciones, dicho Juzgado ha sido trasladado a la ciudad de Caraz, haciendo de los trámites judiciales lentas, dilatadas y costosas. Que el Ministerio de Educación permita la inmediata reapertura de las clases en la Escuela Artesanal la que hace mucha falta para capacitar en trabajos manuales a aquellas personas que se encuentran desocupadas; que se restituya el servicio del alumbrado público con la energía eléctrica del Cañón del Pato. Es en este aspecto  el año pasado se nos hizo el ofrecimiento por intermedio de CRIRZA el de instalarse desde los primeros días de enero del presente año. Cuándo se cumplirá?

¡Hermanos yungaínos! Con esta actuación cultural preparado por el Colegio Nacional “Santa Inés” y que antecede al Día de mañana 31 de Mayo, sea de reafirmación en la toma de nuestra actitud reflexiva hacia la problemática del futuro Yungay. Los que aquí han sembrado  los cimientos de una nueva ciudad, paralelamente a los campesinos y yungaínos del Campamento de Aura en la parte sur, tienen el imperativo de estrechar sus vinculaciones con los que se encuentran residiendo en la ciudad de Lima, a fin de unificar criterios y esfuerzos. No basta que los de Lima o los de acá se preocupen de su Provincia con manifestaciones aisladas. El resurgimiento de Yungay ha de ser una meta común de pensamiento, sentimientos y acciones, en bien de las generaciones venideras que agradecidas aclamarán vuestra obra.

Es el momento de la acción colectiva, la que excluye toda índole de personalismos, de prejuicios y de intereses creados, entre hermanos de una misma Provincia. De esta realización, seguramente espera el Gobierno de la Fuerza Armada para entregarnos su apoyo.

Es el momento, en que tenemos que solicitar también al Gobierno su comprensión a la solución de nuestras necesidades y problemas. Siendo la realidad yungaína actual muy compleja y variable y que requiere de una contemplación prioritaria por derecho y por humanidad. Pedimos que se nos debe conceder un régimen de excepción en la aplicación estricta de las leyes. Digo de derecho porque Yungay hasta antes de la tragedia poseía una serie de prerrogativas, de servicios y de Instituciones como ciudad capital de esta Provincia, estas ventajas volverán necesariamente a implantarse y de ninguna manera desaparecerán por el simple hecho de que hayan pocos habitantes o que la dispersión de éstos origine diversas opiniones. Por justicia y buen gobierno le corresponde recuperar todo lo que tuvo por otra parte, desde el punto de vista humano, porque los que viven en este campamento y otros se han convertido en los ciudadanos más pobres del desarrollo económico,  entonces la Rehabilitación será un proceso de ayuda, tanto material y espiritual. Y no de ordenanzas y mandatos que se dicten impositivamente desligándose de toda observación objetiva en el contacto directo con sus habitantes.

Bien señores, que la memoria a los caídos en el terremoto-alud, nos guíen para continuar sus ideales frustrados. Con la difícil pero evidente responsabilidad que nos queda, no los olvidaremos nunca jamás. Yungay se levantará más fuerte que ninguna vez delante del Campo Santo Sagrado de sus heroicas tumbas. Que sus gemidos, sus lágrimas y sus voces de auxilio expresadas en las circunstancias por defender sus vidas, nos sirvan de señales para conservar indesmayablemente los ideales trazados.

Que mañana al tener que ir al Camposanto para reencontrarnos espiritualmente con sus restos, Dios sabe perdidos en qué lugar de la muerte, no solamente lo hagamos para derramar nuestras lágrimas y desahogar nuestras quejas ante el tribunal del cielo, sino sea de recogimiento y de meditación para purificar nuestras almas y para fortalecer nuestra existencia en  aras del futuro compromiso que tenemos con ellos: ¡Levantar Yungay sin vacilaciones ni desconciertos!

Por consiguiente, del esfuerzo constante de todos lo que aquí estáis presentes depende la rapidez de actuar frente a ese objetivo, y no dejándolo para unos cuantos por causa del olvido.

En esta acción común, consideremos la participación de todos los distritos y caseríos que conforman la provincia. Estoy seguro que como hermanos que son sienten en carne propia lo que aspiramos. Más los que han tomado el comando de Gobierno tienen la misión patriótica  de expresar su alta sensibilidad humana y del desprendimiento social, porque el pueblo ha de apoyarse en ellos para reconquistar sus derechos y solucionar sus necesidades.

Hecho estos requerimientos, estoy convencido sobre la base que hemos puesto en la Etapa de la Emergencia con la ayuda de los campesinos, a quiénes rindo hoy mi más grande homenaje y público agradecimientos como Ex-alcalde. Yungay será la obra del hombre más sufrido pero que no se doblegó ante la atrevida naturaleza. Y el mundo admirará y seguirá vuestro ejemplo.

Rindo mí homenaje a Yungay con los versos más puros del alma, leyendo los versos del poeta Enrique Solari Swayne los que me sublimaron al habérseme entregado un día de sol de mediodía y me dijeron que lo recitara cuando tuviese la oportunidad y pues ahora se me presenta:

UN DIA AQUÍ

SOBRE ESTE MISMO POLVO

QUE HOY EL VIENTO LEVANTA,

EL HOMBRE DEL ANDE

VOLVERA A IMPONER

SU PRESENCIA MILENARIA

AUNQUE EL HUASCARAN

TENGA EN SU PECHO

EL FUROR DE TODOS LOS VOLCANES

AUNQUE AL UNIVERSO

USURPE LAS FUERZAS QUE LO ATAN

Y LAS LANCE REUNIDAS

A RODAR

POR LOS CAÑONES

HACIA EL VALLE

DESDE EL NEGRO FONDO

DE LA ADVERSIDAD,

VOLVERAN LOS USOS

A LAS VIEJAS MANOS

VOLVERAN AL BRAZO INDIGENA

LOS ARADOS Y LAS LAMPAS

VOLVERAN LAS OLLAS

VOLVERAN LOS NIÑOS

CON SUS MISMOS PADRES

Y SUS MISMOS NOMBRES

A POBLAR LA VIDA INEXTINGUIBLE

AL CAUCE SECO

DE LAS AVALANCHAS.

1ER ANIVERSARIO DE LA TRAGEDIA

Pelayo Aldave Tarazona

III. INTERROGANTES Y REFLEXIONES

a) ¿Cómo va examinando la Región Chavín, la futura expansión urbana de la nueva ciudad de Yungay, conociendo que su actual espacio ambiental es limitado por los conos aluviónicos que lo rodean?

b) ¿Se están tomando prevenciones de defensa Civil que den seguridad a las poblaciones que se encuentran debajo del Nevado Huascarán?

c) ¿Cómo irá influyendo el calentamiento global sobre estas tierras?

d) ¿cuál es el plan y proyectos de desarrollo social y económico que tiene la Región Chavín para Yungay?

e) De considerarse al Colegio “S. Inés” como Centro Emblemático, se Tomará en cuenta; una infraestructura moderna y amplia con la Integración Básica y Técnico productiva Educacional, de los Laboratorios de Física y Química, departamentos Médicos y Psicología, de Normas Educativas y tutoría, Biblioteca, etc.

II.6 LA POBLACION DIVIDIDA

A consecuencia de la tragedia, la población quedó repartida en grupos por su ubicación.

a) El grupo de Tingua: los que se encontraban en este lugar, querían que los sobrevivientes de los otros lugares se trasladaran aquí.

b) Los de Ranrahirca: no querían unificarse a los de Pashullpampa y pedían toda la ayuda en este lugar.

c) Los de Pashullpampa: al norte de la desaparecida ciudad de Yungay que estaba con la mayoría de los sobrevivientes. El tiempo hizo que se refundara el nuevo Yungay aquí y hoy continúan con su desarrollo urbano.